Monday, February 23, 2009

Llegada a Sevilla

La primera ola de americanos llegó a Sevilla en septiembre, pero fue sólo una pequeña en comparasión con la ola grande que llegó en enero. Pasando por la Avenida de la Constitución o por la Plaza Nueva, parece que se puede oír tanto inglés que español. Según Antonia, una señora de 58 años que ha vivido en Sevilla durante casi 30 años, "el centro está lleno de guiris." Explica ella que es fácil notar cuáles son los extranjeros. La primera indicación es estar en un grupito de chicas de unos veinte años. Si llevan chanclas o chaquetas de North Face, serán americanos. Claro que ningún sevillano llevará chanclas en febrero. Aunque Antonia cree que es imporante que los extranjeros vengan a aprender sobre otra cultura, habla con un poquito de nostalgia sobre los años cuando no vinieron tantos. Siempre que comparten la cultura, pierden algo de la pureza y la individualidad. Hay ventajas y desventajas pero sólo vamos a compartir más en un mundo cada día más globalizado.